Semana Santa Manisera

La Semana Santa Manisera, donde se conmemora la muerte, pasión y resurrección de Cristo, tiene un gran arraigo en Manises.

Cuenta con una larga historia dado que desde tiempos ancestrales, ya existía la Cofradía de la Sangre, si bien fue a mediados de la década de 1940, cuando surgen las diferentes hermandades, llegando a adquirir un especial relieve.

En la actualidad son cuatro las hermandades existentes: La hermandad de la Flagelación del Señor (Rojos), la hermandad de la Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder (Negros), la hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Misericordias y María Santísima de la Esperanza de los Desamparados (Verdes) y la hermandad del Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro (Morados).

Todas ellas están coordinadas por la Junta Central de Hermandades, que es la encargada de planificar las diferentes procesiones.

Los días de celebración comienzan con el Domingo de Ramos cuando se realizan, por la mañana, la Procesión de los Ramos y, por la tarde, la procesión de la Virgen de la Esperanza y el Cristo de las Misericordias.

El Lunes Santo sale la procesión de la Flagelación, Ecce-Homo y Virgen de la Amargura.

El Martes Santo, la procesión del Traslado de la Vera Cruz.

El Miércoles Santo, es el turno de la procesión el Encuentro Doloroso entre Jesús del Gran Poder y la Virgen de la Soledad.

El Jueves Santo se realiza la procesión del Silencio o Traslado del Cristo del Calvario del Ave María que siempre se hace de noche a la luz de las velas.

El Viernes Santo sale la procesión del Santo Entierro en la que participan todas las hermandades.

Y llegamos al Domingo de Resurrección cuando se celebra el Encuentro Glorioso. La Virgen de la Soledad se encuentra con Jesús resucitado, le quitan el velo negro que le cubre el rostro y sus portadores la suben lo más alto posible.

Es un momento especial donde la alegría invade la plaza de la iglesia de Manises y los aleluyas con versos en valenciano son recitados desde los balcones.

Después viene la tradicional Pascua, que se alargará hasta el martes, y con actividades tan arraigadas como la salida al campo a “empinar el catxirulo", es decir, a volar las cometas y también a comer la mona de Pascua.

Sin duda, la Semana Santa es una fiesta donde el sentimiento y el fervor están en el aire y contagia tanto a cofrades como a visitantes.